Todo sobre el abanico

Un abanico o vano también conocido como “abanico” en la forma empleada por los artesanos que crean o palmiteros, es un instrumento que sirve para ventilar produciendo una agitación del aire. Proporciona una sensación de frescor en ayudar a la evaporación del sudor de la piel.

Abanico madrina, Mod. 12168-N-Oro

Es un instrumento muy antiguo en algunas de sus variantes más simples. Un esclavo o esclava sosteniendo un abanico es un elemento muy común en pinturas, relieves o frescos muy antiguos del subcontinente indio y del antiguo Egipto. En lugares como China los abanicos tenían una función tradicional como símbolo de autoridad.

Los abanicos plegables son relativamente más recientes. Indicios de los primeros abanicos de este tipo, actualmente considerado el más popular y práctico, se encontraron en Japón data del siglo VII aproximadamente.

Abanico baraja peral, MOD. 07350HISTORIA DEL ABANICO

Los abanicos se utilizan a menudo en danzas, ceremonias y representaciones como elemento que ayuda a la expresión o con fines estéticos o funcionales. En nuestra región se utiliza al baile de mantones. En Aldaia (Valencia) hay 24 fábricas artesanas y sus alrededores unas 12 más. Agrupados en el Gremio de Palmiters desde el siglo XVIII y también en la Asociación de Palmiters Artesanos de Aldaia desde el 16 de enero de 2012

VARIANTES DEL ABANICO

Abanicos fijas o planos. Formados por un mango de madera. Algunos son simétricos y tienen una lámina redonda fijada a un extremo. Otros tienen una lámina rectangular de cartón, fijada por uno de los lados a una varilla que le hace de mango. Este tipo de abanico se fabrican con diversos tipos de materiales, como cartón, hojas de palmera, tela o plumas. Un ejemplo es el Uchiwa japonés.

Abanicos plegables. Formatos de una serie de varillas planas iguales, de madera, marfil o material sintético con un pío en la base. Las varillas se encuentran unidas en el otro extremo por una banda de tela o papel ancha a menudo decorada. El se despliega en forma semicircular. En forma de semi corona circular montado sobre láminas delgadas de madera, de marfil, etc., móviles alrededor de un pivote situado en el centro de figura, lo que permite desplegar en forma de semicírculo o plegarlo, empleado para a hacerse aire.

Uchiwa: abanico japonés

Los Abanicos en los museos:

Es habitual encontrar en los museos dedicados al textil y la moda, diferentes ejemplos de abanicos. El Museo Textil y de Indumentaria de Barcelona conserva una colección de más de 250 ejemplares de los siglos XVIII al XX. La mayoría de ellos provienen de la Colección Rocamora, que ingresó en el Museo en 1969. Los abanicos de esta colección representan temáticas de lo más variadas: escenas amorosas en ambientes bucólicos, batallas, flores y pájaros, alegorías, inscripciones políticas (como “la sabía constitución / Triunfa ya de la opresión”), o críticas a las instituciones religiosas, como el que dice: “El tiempo destruye los abusos, destruyendo el Palacio de la Inquisición” ambos del primer tercio del siglo XIX. Algunos son de propaganda comercial, como por ejemplo “Concierto de Música de las Serenatas ejecutadas en Madrid en la Cuaresma pasada” de la segunda mitad del XVIII o “Adolfo de Torres y Hno. De Málaga. Cosecheros de Vino” de finales del siglo XIX. Otros son tan peculiares como la vía de tren de Barcelona a Madrid con todas las ciudades, también de finales del siglo XIX, o el autógrafo del músico Richard Wagner realizado en 1871 en Leipzig. Uno de los abanicos de esta colección más destacados es el que representa la Barceloneta, el barrio de Barcelona levantado cerca de la playa en el siglo XVIII.